Saturday, August 26, 2006

Mi abuelo y yo...


Hoy compartiré un lado familiar humano empírico, más que mi critico-sarcástico modo acostumbrado.
Por estas fechas se cumple un año del fallecimiento de mi distinguido abuelo materno, aquel hombre metódico, calculador, coqueto, intelectual, cautivador de vidas que no importando el momento ni la premura ya que siempre se daba ese momento para dar un pedazo de corazón, sabiduría y experiencia, ese que le era imposible ocultar sus lagrimas de emoción pero se mantenía tosco ante la presencia ajena, pero que de seguro las soltaba con su alma entremedio de almohadas y sabanas...

Difícil es siempre empezar a escribir, no saber por donde empezar, ni hacia donde querer llevar la pluma, pero tal como en la vida, siempre existe un comienzo, y para mi ese comienzo esta en mi abuelo.

Si bien no soy un hombre profesionalmente ligado a las letras ni al arte, pero claras imágenes en mi cabeza me hacen creer por algún momento que soy el mejor de los músicos y el más importante escritor de todos los tiempos. Como olvidar con 12 años, una pelota entremedio de mis cejas, una hiperquinecia incontrolable y una fuerte personalidad combativa, aquella tarde de septiembre, sentado a un lado de mi abuelo en ese gran escritorio, que era lo que mas se asemejaba a una nave espacial, a luz directa sobre un libro de Marcela paz, y escuchando en aquel preciado equipo de música intocable, el concierto de claudio Arrau que tanto le gustaba...

Aun que no soy muy diestro con mis manos, siempre tendré ese aroma a madera impregnado en mis narices, con el bello sonido de una caja musical de fondo, el payasito dando vueltas sin fin y en mi cabeza la caja de cubos de madera que alguna ves nos envió de regalo a mi ciudad natal.

Aun que no soy una persona extremadamente culta como el, nunca mas deje de decir mi opinión en una mesa, por medio a ser debatido o no aceptado, tal como el nos enseño a que la comida no solo la hace la preparación si no que también la compañía. Esas interminables conversaciones arreglando el mundo lo que mas podíamos, no importando de donde estuviéramos, sea en la habitación de hospital sentado al lado de su cama como en el epilogo de su epopeya, o bien frente a el en aquella mesa ovalada con mis pies colgando, y en mi retina el brillo de la calle reflejado en su calva cabeza... uff como extraño eso...

Si bien no fui ni soy el mejor lector, ni el constante guardián de la sabiduría de la humanidad, ni tampoco adquirí las destrezas que tanto lo distinguían, ni menos esa planificación y orden que hace que todo hasta el dia de hoy este en el lugar que debe estar... y si no esta es por que yo lo desordene... pero esas ganas de vivir y de decir al mundo lo que tengo que decir, y tratar de que el que esta a mi lado este lo mejor que pueda... esas ganas de ayudar a la gente, pero no dando pescados si no enseñando a pescar, tratando de hacer de mi vida mas que un mero paso, una trascendencia de esta... lo tengo mas vivo que nunca... y creo nunca se apagara... eso no puede venir de nadie mas que no sea el... Gregorio... mi gran abuelo.... hasta Luego mi estimado... y feliz cumpleaños... (De nueva vida lógicamente...)

La foto.... machupichu... mas nada...
La musica... Ben Harper... aunque si bien no tiene mucha relacion pero algunas partes cuadran y suena bonita...

2 comments:

Cari said...

Lástima extrañar a una persona tan querida, pero que weno haber teneido a alguien tan querido y admirado.

La nostalgia puede ser buena...

Saludos.
CARI
www.cosasdelacari.blogspot.com

Anonymous said...

Inmortalizandose en los otros, en los hijos, nietos, amigos, familiares; las personas no mueren.
Se podría decir que una persona deja de existir(muere) cuando ya no es recordada. Eso daría pauta a la idea de la muerte en vida.
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Suerte con todo, saludos.

Saludos.
-héctor